Por Salvador Carrillo
La confianza demora años en construirse y minutos en destruirse. Sentir que tu pareja ha traicionado tu confianza es algo muy duro, es un fuerte golpe emocional. Trae sentimientos de culpa, vergüenza y enojo. Dicha traición puede ser una infidelidad pero también otras cosas más, como el uso indebido del dinero, una actividad realizada de manera oculta y que atenta contra la relación, el no darle la importancia debida al vínculo, etc.
El primer paso para la recuperación de la confianza es el diálogo. La persona que cometió la ofensa debe explicar sus razones. Aquí, ante todo, es sumamente importante la sinceridad. La persona tiene que explicar por qué lo hizo, qué estaba fallando en el vínculo, qué pensó en ese momento. Es necesario que se explique de manera sincera y con ética.
El segundo paso es expresar arrepentimiento. Pero tiene que ser un arrepentimiento genuino. No se trata de que decir lo siento y mantener una “amistad” con la amante, ni de decir que no lo volverá hacer e ir al día siguiente de nuevo al casino. Es asumir un compromiso responsable. Para eso la persona debe realmente hacer una introspección de si en serio va a ser capaz de cumplir ese compromiso, ya que se trata de asumir una responsabilidad. La palabra responsabilidad proviene de “capacidad de respuesta”, de estar a la altura de en lo que se está comprometiendo.
El tercer paso es el tiempo. Poco a poco la confianza irá nutriéndose si se observa un comportamiento congruente con el compromiso que se asumió. Y poco a poco así la persona agraviada tendrá que ir dejando de hablar de la ofensa que se cometió y prestando mayor atención a la conducta actual. Si una traición no se dialoga nunca se supera.
La ética, el cuidado del otro y de la relación es fundamental. No se puede tener una relación sana mintiendo, manipulando o maltratando. Los valores y el esfuerzo son fundamentales para que un vínculo sea confiable y agradable.
La confianza demora años en construirse y minutos en destruirse. Sentir que tu pareja ha traicionado tu confianza es algo muy duro, es un fuerte golpe emocional. Trae sentimientos de culpa, vergüenza y enojo. Dicha traición puede ser una infidelidad pero también otras cosas más, como el uso indebido del dinero, una actividad realizada de manera oculta y que atenta contra la relación, el no darle la importancia debida al vínculo, etc.
El primer paso para la recuperación de la confianza es el diálogo. La persona que cometió la ofensa debe explicar sus razones. Aquí, ante todo, es sumamente importante la sinceridad. La persona tiene que explicar por qué lo hizo, qué estaba fallando en el vínculo, qué pensó en ese momento. Es necesario que se explique de manera sincera y con ética.
El segundo paso es expresar arrepentimiento. Pero tiene que ser un arrepentimiento genuino. No se trata de que decir lo siento y mantener una “amistad” con la amante, ni de decir que no lo volverá hacer e ir al día siguiente de nuevo al casino. Es asumir un compromiso responsable. Para eso la persona debe realmente hacer una introspección de si en serio va a ser capaz de cumplir ese compromiso, ya que se trata de asumir una responsabilidad. La palabra responsabilidad proviene de “capacidad de respuesta”, de estar a la altura de en lo que se está comprometiendo.
El tercer paso es el tiempo. Poco a poco la confianza irá nutriéndose si se observa un comportamiento congruente con el compromiso que se asumió. Y poco a poco así la persona agraviada tendrá que ir dejando de hablar de la ofensa que se cometió y prestando mayor atención a la conducta actual. Si una traición no se dialoga nunca se supera.
La ética, el cuidado del otro y de la relación es fundamental. No se puede tener una relación sana mintiendo, manipulando o maltratando. Los valores y el esfuerzo son fundamentales para que un vínculo sea confiable y agradable.

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