por Salvador Carrillo Una relación de pareja que lleva muchos años, en su mayoría de casos, entra en una rutina que hace decaer el romance y la amistad entre los miembros de la relación. Los conflictos y las responsabilidades se tornan el centro del vínculo, haciendo de este aburrido y estresante. Poco a poco los hijos, los problemas económicos y las labores diarias van evaporando los tiempos de calidad juntos, la diversión y la sexualidad. Una relación que inicialmente era muy buena se torna áspera y desmotivadora. Una relación debe estar constantemente renovándose. El decaimiento es normal y por eso hay que procurar relanzar el vínculo continuamente. Re-enamorarse de la pareja significa re-entusiasmarse por la relación. Hay que volver a tener un espacio para los dos en que no se hable de problemas ni de los hijos. Un tiempo de calidad juntos, de ambos, es completamente necesario para que una relación funcione. Muchas veces hay tanta atención a las dificultades que las conversaciones se centran solo en problemas. Hay que retomar a la expresión del afecto, el reconocimiento de las buenas acciones y a la alegría de dar. Para este proceso de renovación es importante recordar las cosas que solían hacer juntos y los buenos momentos. Esto revivirá emociones pasadas y a la vez despertará la creatividad de formular nuevas actividades qué compartir. Recordemos que la motivación hacia el otro es también nuestra propia responsabilidad sostenerla. Abrirse a cambios y a re-enamorarse hace que la relación vuelva a florecer. Así como una planta necesita riego, una relación crece por medio del constante afecto, la atención y la dedicación.
por Salvador Carrillo Una relación de pareja que lleva muchos años, en su mayoría de casos, entra en una rutina que hace decaer el romance y la amistad entre los miembros de la relación. Los conflictos y las responsabilidades se tornan el centro del vínculo, haciendo de este aburrido y estresante. Poco a poco los hijos, los problemas económicos y las labores diarias van evaporando los tiempos de calidad juntos, la diversión y la sexualidad. Una relación que inicialmente era muy buena se torna áspera y desmotivadora. Una relación debe estar constantemente renovándose. El decaimiento es normal y por eso hay que procurar relanzar el vínculo continuamente. Re-enamorarse de la pareja significa re-entusiasmarse por la relación. Hay que volver a tener un espacio para los dos en que no se hable de problemas ni de los hijos. Un tiempo de calidad juntos, de ambos, es completamente necesario para que una relación funcione. Muchas veces hay tanta atención a las dificultades que las conversaciones se centran solo en problemas. Hay que retomar a la expresión del afecto, el reconocimiento de las buenas acciones y a la alegría de dar. Para este proceso de renovación es importante recordar las cosas que solían hacer juntos y los buenos momentos. Esto revivirá emociones pasadas y a la vez despertará la creatividad de formular nuevas actividades qué compartir. Recordemos que la motivación hacia el otro es también nuestra propia responsabilidad sostenerla. Abrirse a cambios y a re-enamorarse hace que la relación vuelva a florecer. Así como una planta necesita riego, una relación crece por medio del constante afecto, la atención y la dedicación.

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